Cien por cien, inolvidable

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Con un día espléndido como marco, cien golfistas participaron del festejo por el primer centenar de ediciones de esta publicación. La cancha estaba impecable y auspiciantes de alto nivel aportaron premios de lujo. La cuarta edición de la Copa Revista Nordelta fue, en consecuencia, un éxito total.

Un centenar de jugadores y jugadoras, en formato laguneada, animaron la cuarta edición de la Copa Revista Nordelta, uno de los eventos con los que nuestra publicación celebró su edición número 100. Poco antes del mediodía del martes 24 de septiembre, la terraza del club house del Nordelta Golf Club se fue llenando de jugadores. Entre degustación de quesos Santa Rosa, un exquisito pernil con salsas y un aperitivo Carpano, los golfistas se preparaban para los 18 hoyos que iban a jugar bajo un sol radiante y 26 grados de temperatura. Por eso, antes de subir a los carritos, varios participantes hicieron fila para llenar sus botellas en un dispenser que aguas Culligan proveía y, por qué no, refrescarse con uno de los sabrosos helados naturales que ofrecía Guapaletas.

Mientras se iba desarrollando el juego, bajo un cielo clarísimo, la adrenalina subía en el hoyo 16, donde brillaba un Mercedez-Benz A 200 Progressive, que esperaba a quien hiciera hoyo en uno allí. Algunas jugadoras que habían llegado desde San Isidro hacían un ritual para invocar espíritus que los ayudasen a embocar. “Un hierro 7 u 8 es el mejor”, opinaban las chicas sobre el palo indicado para alcanzar la hazaña, aunque no faltaron quienes utilizaron una madera 3. Apuntar para que la pelota cayese entre la laguna y la bandera era lo ideal, pero el margen era muy fino y, consecuentemente, caer al agua era una posibilidad firme. 

Siguiendo los caminos internos de la cancha, por los que los competidores circulaban en los carritos cedidos por Nordelta Golf Club, se podía ver a cada línea de jugadores en los greens o a punto de realizar el swing de salida. En uno se encontraba Rolando Schiavi, que hacía chistes con sus compañeros cuando estaban por tirar: “A este lo ponen nervioso las cámaras”, bromeaba el Flaco con los fotógrafos perfilados para la toma del swing. El ex jugador de Boca, que aprendió a jugar golf en España durante su paso por el Hércules, estaba muy contento porque había hecho birdie en el hoyo 14; a lo largo del hoyo siguiente, uno de los jugadores, Alejandro Köhler, estaba preocupado porque había perdido un hierro 5 en la cancha. Finalmente apareció y pudo hacer tranquilo su approach. Más adelante se podía ver al Mojarra Pereyra dando muestras de su exquisito juego junto a Juan Montes de Oca, quien compartió línea con su hija Ángeles y lucía muy concentrado.

Anécdotas y premios

El calor nunca cedió, pero a la tardecita el clima fue inmejorable. Ya con todos los jugadores de regreso en el club house, entre anécdotas de la jornada (tanto hazañas como fracasos), reinaba la alegría y la satisfacción por una jornada apasionante. Juana Costantini, directora de la Revista y organizadora del evento, fue la encargada de entregar los premios junto al periodista Alejandro Klappenbach, quien dio los nombres de los ganadores de las rifas. Ya escondido el sol, entre tapeo y tapeo se repartieron viajes, noches de hotel, un anillo, un lavarropas Longvie, bebidas espirituosas y deliciosos bombones de Puro Cacao. Los ganadores, con 59 golpes (tres menos que los subcampeones), recibieron la merecida copa y festejaron: “Fue espectacular, la cancha muy linda, el día perfecto, no hubo viento, lo que es raro”, comentó Diego Becerra, que además ganó el premio del Long drive en el hoyo 13: “Estoy muy agradecido con Juana Costantini, de mil amores, de corazón nos invita para que vengamos a participar y la verdad que salió todo increíble. Siempre muy bien organizado y la cancha una maravilla”, agregó. Otro de los triunfadores, Santiago de la Vega, confesó a carcajadas: “Ganamos un Macallan 12 años y nosotros somos grandes tomadores de whisky, así que esto en tres días se acaba”. Un dato: la línea campeona jugó las cuatro ediciones de esta Copa. El Mercedes-Benz, ambicionado premio por el hoyo en uno, quedó vacante; sin embargo, para todos fue una buena idea: “Que pongan un auto de premio es una motivación muy grande, la posibilidad de ganarla es muy reducida, pero la adrenalina sube”, expresó Fernando Lix Klett, el cuarto mosquetero del equipo ganador.

Entre los que llegaron a jugar, Manuel Coelho, joven del Club Náutico de San Isidro, es el segundo año consecutivo que participa de la Copa Revista Nordelta y destacó que es una cancha “inmaculada”: “Fue un éxito, este año el clima fue un lujo y los premios como siempre nos tienen malcriados hace tiempo. Es un placer venir acá”. Juan Kay, de San Isidro también, dijo que un par de hoyos jugó espléndido, y después tiró varias al agua… “así es el golf”, definió. “Fue muy agradable, la pasamos bien, la compañía entre amigos…nos atendieron de maravilla. Arrancamos un poco tarde a jugar, y con la panza llena, porque nos agasajaron con mucha comida que nos cayó bien, ¡pero no ayuda al deporte!”, agregó entre risas.

Cuando el día se apagaba, la cancha iba quedando a oscuras y las luces de las casas nordelteñas comenzaban a prenderse, el club house quedó en soledad. En el aire flotaban ya los recuerdos de otra maravillosa jornada en una de las mejores canchas de golf de América Latina.

Los ganadores

1. El equipo ganador (con 59 golpes) estuvo integrado por Santiago de la Vega, Fernando Lix Klett, Juan DePiro y Diego Becerra. Se llevó un trofeo cada uno, y, como regalo, tres botellas de whisky Macallan y una de vino Fabre Montmayou.
2. El equipo de Pedro Gilaberte, Matías Gibert, Juan Firpo y Manuel Coelho terminó segundo, con 62 golpes. También hubo un trofeo para cada uno, además de tres botellas de Ántica Fórmula y una de vino Fabre Montmayou.

El torneo otorgó, además, algunos premios especiales:

Approach Hoyo 2: Joaquín Freixas.

Approach Hoyo 12: Mauro Bono.

Long Drive Caballeros Hoyo 13: Diego Becerra.

Long Drive Damas Hoyo 13: Mariana Mindlin.

Los tres primeros se llevaron un acrílico y una billetera de cuero italiano de Testorelli cada uno, mientras que Mariana Mindlin obtuvo como premio un acrílico y un bolígrafo roller de Testorelli.

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