“Todas mis obras tienen impreso un mensaje”

Muchos caminos recorrió Claudia Lucini hasta que por fin logró dedicar su vida a la pintura. La artista nacida en Buenos Aires, que actualmente vive y trabaja en San Isidro, siempre sintió su vocación artística como una misma expresión de su alma. 

“El arte está dentro de mí y lo siento como una forma de comunicación, como una imagen que me llega de otra manera y dice mucho más que mil palabras”, afirma la artista Claudia Lucini. A pesar de que pintó siempre, gran parte de su vida se dedicó a otras disciplinas. “Estudié publicidad y psicología, e hice varios postgrados. También me acerqué a mi conocimiento interior, con otros instrumentos como el Eneagrama, el Calendario Maya y el diseño humano. Todo esto me convirtió en la persona que soy ahora”.

En la época en que trabajó como psicóloga nunca dejó de pintar, ni de asistir a talleres por lo menos una vez por semana, hasta que al cumplir 50 años replanteó su vida e hizo un gran cambio. “Renuncié a mi profesión y decidí dedicarme al arte de lleno. Dejé el consultorio, armé mi taller, comencé a pintar todos los días ¡y lo disfruté mucho!”.

–¿En qué se inspira para crear sus obras?

–Me inspira todo lo que veo y todo lo que vivo: la naturaleza, la familia y el amor. Trabajo por series, y algunas no terminan nunca, pero van cambiando con los años, en la forma de pintarlas y en los elementos que utilizo para expresarme. Dibujo con óleo sólido y agrego pigmentos naturales como tierras de Rousillon, Francia, y pigmentos azules marroquíes que se sacan de la flor del añil. Disfruto mucho probando diferentes técnicas y jugando con ellas.

Desde 1992, Claudia expone sus cuadros tanto en la Argentina como en el exterior. Sus obras reflejan desde figuras humanas, las aves, los animales de campo y la naturaleza. “Mi serie Hijas del mar me lleva a la maravillosa época de los hijos chiquitos, agarrados de la mano de su mamá, dándoles seguridad. Esta escena tan simple y significativa para cada mujer, para cada madre, nos pega en el instinto maternal y por ello nos vemos reflejadas en la obra”, comenta la artista. Hoy sus obras son parte de diferentes colecciones de arte, tanto en nuestro país como en otros países americanos, europeos y asiáticos.

–¿Le interesa reflejar un mensaje con su arte?

–Creo que todas mis obras tienen impreso un mensaje y generalmente el que lo entiende o lo siente, se la lleva. Por ejemplo, tengo varias series que me acompañan desde hace tiempo, como “El amor es azul”, realizada con pigmentos azules marroquíes. El azul en sí mismo ya tiene impreso un mensaje. Generalmente pinto grandes obras, y esto me permite meterme dentro de ellas, para disfrutarlas mucho.

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