Toyota presentó la edición especial Z Adventure, una variante con estética off-road que celebra seis décadas de la marca en Japón.
El Toyota Corolla Cross dio un salto en estilo con su reciente actualización para el mercado. La novedad central es la incorporación de la versión Z Adventure, una edición especial concebida para conmemorar el 60° aniversario de la automotriz en su país de origen. Esta variante no busca solo funcionalidad, sino proyectar una personalidad mucho más marcada para aquellos conductores que valoran una estética diferenciada.
En el plano visual, el frente se rediseña por completo. Adopta una parrilla exclusiva —inspirada en la variante comercializada en los Estados Unidos— que se complementa con molduras negras y un emblema identificatorio de esta edición.
El aspecto “aventurero” se refuerza con protectores inferiores de acabado metálico y llantas de aleación de 17 pulgadas en color gris mate. Para quienes deseen ir un paso más allá, existe un paquete opcional que añade el nombre “Toyota” en letras blancas sobre la parrilla, un guiño al legado del legendario Land Cruiser, además de protecciones reforzadas en guardabarros y zócalos.




Un interior que marca la diferencia
Puertas adentro, la experiencia se redefine con una atmósfera exclusiva. Toyota incorporó tapizados que combinan cuero sintético y tela en tonos negro y mineral, realzados con costuras en contraste. El tablero y la consola central presentan apliques en “Plata Ahumado Metalizado”, otorgándole un acabado sofisticado y moderno.
Esta actualización no es exclusiva de la versión Z Adventure, ya que las variantes tope de gama también reciben mejoras tecnológicas. Entre las incorporaciones se destaca el volante calefaccionado y un sistema de asistencias a la conducción (ADAS) optimizado, diseñado para elevar los estándares de seguridad activa y protección de los ocupantes.
Eficiencia mecánica inalterable
A pesar de los cambios estéticos y de equipamiento, el corazón del Corolla Cross se mantiene fiel a su probada fórmula híbrida. El SUV sigue impulsado por un sistema autorrecargable que combina un motor naftero 1.8 de 98 CV con un motor eléctrico de 95 CV.
Por su parte, las versiones equipadas con el sistema de tracción integral E-Four conservan el motor eléctrico adicional en el eje trasero, que aporta 41 CV extra.
Así, Toyota apuesta a mantener el equilibrio entre el ahorro de combustible, el cuidado del medio ambiente y la solvencia mecánica que ya es un sello de identidad en su SUV más exitoso.

