Del lado natural de la vida

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Nordelta y Puertos tienen a la flora y la fauna autóctonas en el centro de su identidad. Puertos, además, conserva una parte de su territorio como Reserva Natural, tan importante en la región que la Fundación Temaikén la seleccionó para liberar animales recuperados en su Centro de Rescate de Fauna Silvestre.

Desde su misma génesis, Nordelta se ha mostrado amigable con la naturaleza, incorporando a la fauna autóctona como parte del entorno en el que se desarrolla. Esta característica se acentuó aún más en Puertos, donde el masterplan previó un área de reserva natural, junto a la costa del río. Además, frecuentemente se realizan acciones que apuntan a crear conciencia ambiental entre su población.

Apertura Masterplan fauna

Una de ellas, muy importante, se desarrolló durante todo 2019 junto a la Fundación Temaikén. Se denominó Naturaleza en mi Barrio y su principal objetivo fue involucrar a las familias de Puertos en la conservación. El programa convocó a 45 familias y constó de 10 encuentros, en los cuales se abordaron temáticas como la importancia de los humedales, la diversidad de fauna y flora autóctona y el estilo de vida sustentable.
Además, se realizaron plantaciones de árboles y arbustos autóctonos, talleres de avistaje de aves, jornadas de limpieza de la Reserva y eventos de educación ambiental en el Bioparque Temaikén. El programa incluyó dos módulos de restauración de bosque ribereño, la creación de un jardín de mariposas y el padrinazgo de 16 árboles existentes por diferentes familias.

Gracias a este programa, niños y niñas, aprendieron a valorar el entorno natural de Puertos.

Liberación de fauna
Asimismo, durante los últimos dos años, Puertos fue una de las reservas donde el Centro de Rescate de Fauna Silvestre de Fundación Temaikèn reinsertó animales autóctonos rehabilitados luego de sufrir distintas problemáticas. Entre los que encontraron en la Reserva un nuevo hogar se encuentran representantes de especies tan variadas como tortuga de laguna, hornero, lechuzón orejudo, frutero azul, comadreja, tortuga cuello de serpiente, chimango, carpintero verde real y hasta una pava de monte, una especie amenazada en esta región.
El Delta del Paraná, un ambiente con altísima biodiversidad, sufre problemáticas como el tráfico ilegal, el mascotismo, la cacería y la presencia de especies exóticas. Todas estas presiones sobre la fauna silvestre traen como consecuencia la necesidad de un Centro de Rescate que permita recibir, dar tratamiento médico y finalmente reinsertar en la naturaleza los animales afectados por estas amenazas.
El momento de reinserción de un animal en la naturaleza es también una oportunidad para concientizar sobre la importancia de convivir armónicamente con la naturaleza y promover la participación ciudadana, y así fue en estos casos, cuando asistieron escuelas, miembros de la comunidad de Puertos y de otros barrios. Tanto el Centro de Rescate de Fauna Silvestre como los programas de educación ambiental son columnas del Programa Delta del Paraná, mediante el cual Fundación Temaikén busca promover la conservación del Delta, fortaleciendo áreas protegidas y creando corredores biológicos que ayuden a recuperar la biodiversidad a través de la reintroducción de fauna y flora autóctona.

La plástica imagen de una tortuga cuello de serpiente.
Un lechuzón orejudo, liberado en la Reserva Natural de Puertos.

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