Home Blog Page 3

La resistencia silenciosa

0


Lejos de las modas, el artista argentino Sebastián Masegosa presenta “El arte no sirve para nada”, una obra que combina narrativa y artes visuales para incomodar al espectador.

En un ecosistema artístico a menudo saturado por el ruido de las “neo-tendencias” y la urgencia de lo conceptual, Sebastián Masegosa (Buenos Aires, 1974) elige un camino de resistencia silenciosa. Su obra no busca el aplauso fácil de la moda, sino que trabaja desde la tradición moderna para tensarla y llevarla al límite.

Para Masegosa, el arte funciona como un refugio: un espacio para ensanchar el universo propio y, de paso, ampliar la conciencia de quien se detiene a mirar. Con una trayectoria que recorre ferias y galerías en ciudades como Taiwán, Londres, París, Nueva York y Hong Kong, el artista consolidó una técnica precisa que luego utiliza para desarmar sus propios límites. Lejos de acomodarse en su destreza, la pone en crisis. No teme a la ironía ni a la burla de sus procesos, una actitud que se manifiesta en su proyecto más reciente y provocador.

Una afirmación incómoda

“El arte no sirve para nada” es el título de su nuevo libro, una frase que suena a declaración de guerra, pero que, en realidad, funciona como una forma de liberarse de aquello en lo que el arte fue convertido. Masegosa sostiene que, durante siglos, justificamos su existencia vinculándola a la belleza, la política, la verdad o la espiritualidad, transformándolo en una herramienta utilitaria y obligándolo a “servir”.

Sin embargo, el artista afirma que el arte es anterior a cualquier sistema que intente ordenarlo. No tiene por qué educar, salvar al mundo ni responder a una lógica funcional. Su valor reside, precisamente, en esa persistencia inútil que escapa a las explicaciones racionales.

Un libro que es una trampa

La estructura de su nuevo libro es tan atípica como su premisa. No se trata de un catálogo ni de un libro de cuentos tradicional, sino de un híbrido donde conviven textos reflexivos, relatos y obra visual en tensión constante. En él, las palabras no explican la obra ni las imágenes ilustran las palabras: cada elemento mantiene su autonomía, obligando al lector a construir su propia experiencia.

“Esto no es un libro, es una trampa”, advierte el autor. Esa advertencia es la clave de acceso: Masegosa no pretende transmitir un mensaje cerrado, sino generar una situación. Al separar el hecho artístico del mercado y del discurso académico, el libro deja la definición de “arte” en suspenso.

Tal vez el problema, como sugiere Masegosa, no sea que el arte carezca de utilidad, sino que lo cargamos con propósitos que nunca le pertenecieron. En esta obra, el artista invita a soltar esas pretensiones y volver a lo esencial: el encuentro directo con la creación.

Atacama: donde el silencio se vuelve aventura

0


Una expedición que desafía los límites del mountain bike entre géiseres, salares blancos y el misticismo del norte chileno.

El desierto de Atacama no se deja conocer fácilmente; exige presencia, ritmo y, sobre todo, una conexión directa con su geografía indómita. En esta expedición de mountain bike proyectada para 2026, la propuesta trasciende el simple recorrido turístico para convertirse en una inmersión profunda en la naturaleza más extrema del continente. El viaje comienza con el aterrizaje en Calama, tras una escala en Santiago, para luego adentrarse en la mística de San Pedro de Atacama, el oasis que servirá de hogar durante cuatro noches.

El despertar de los sentidos

La aventura inicia con el ritual de la puesta a punto. Cerca de las cinco de la tarde, cuando el sol comienza a ceder su fuerza, el grupo prepara las bicicletas, ajustando cada detalle para lo que vendrá. Esa primera noche en el Hotel Cumbres es el preludio perfecto: una cena bajo el cielo estrellado y el descanso necesario antes de enfrentar la inmensidad.

La segunda jornada es un despliegue de contrastes visuales. Pedalear hacia el Salar de Atacama implica sumergirse en un mundo de blancura absoluta. El itinerario invita a sentir la ingravidez en la Laguna Cejar, donde el agua salada sostiene el cuerpo en un abrazo líquido, para luego contemplar la elegancia de los flamencos en la Laguna Chaxa. Es un día de descubrimiento, donde cada kilómetro revela una nueva faceta de la Cordillera de Sal.

El murmullo de la tierra

A medida que avanzan los días, el terreno se vuelve más desafiante y fascinante. La ruta se interna en la Garganta del Diablo, un laberinto de formaciones rocosas que parecen talladas por manos gigantes. El sendero conduce hacia el túnel de Catarpe, una cicatriz en la montaña que atraviesa el Valle de la Luna, permitiendo a los ciclistas sentir el pulso de una geografía que cambia con cada sombra del atardecer.

El hito máximo de la travesía requiere un despertar temprano, a las 5:30 de la mañana, para alcanzar los Géiseres del Tatio a 4.323 metros sobre el nivel del mar. Ver el amanecer entre columnas de vapor que emergen del centro de la tierra es una experiencia que roza lo espiritual. Tras el espectáculo geotérmico, comienza un descenso vibrante de 30 kilómetros por paisajes altiplánicos hasta las Termas de Puritama. Allí, a 3.580 metros de altura, las aguas cálidas ofrecen una pausa reparadora, casi mágica, antes de regresar al oasis de San Pedro.

Adrenalina en la arena

Para el cierre, el Valle de la Muerte espera con sus cañadones y dunas monumentales. Aquí, la bicicleta se combina con el sandboard, desafiando la gravedad en las pendientes de arena fina de la Cordillera de la Sal. Es el último gran esfuerzo físico antes de partir hacia Calama para volar de regreso a Santiago.

La escala final en el AC Hotel by Marriott de la capital chilena permite una transición suave de regreso a la civilización. Con una mañana libre para recorrer Santiago y un almuerzo de despedida, el grupo se prepara para el vuelo final hacia Buenos Aires. 

En las retinas queda grabada la luz del desierto; en los músculos, la memoria de un terreno único; y en el espíritu, la certeza de haber pedaleado por uno de los rincones más bellos del planeta.

Más información: 

Ramiro López Vallejo, Slowdown.

IG @slowdownlatam

Teléfono: +54 911 6140-7935

Pilar Alabe, Bikear.Bike.

IG @bikear.bike

Experiencias corporativas con sello de autor


Desde reuniones de directorio en cavas privadas hasta jornadas de networking en parques exóticos, El Dok propone una versatilidad única para el segmento premium.

En Exaltación de la Cruz, a pocos kilómetros del ritmo vertiginoso de la ciudad, existe un refugio donde la historia y la modernidad convergen para dar lugar a eventos de clase mundial. El Dok no es simplemente un predio de convenciones; es un ecosistema diseñado para que la comunicación fluya y los vínculos corporativos se fortalezcan en un marco de sofisticación absoluta.

Para las empresas que buscan escapar de los salones estandarizados, este espacio ofrece un diseño versátil que se adapta a las exigencias del mercado actual. Ya sea para conferencias de gran escala, seminarios técnicos o lanzamientos de productos de lujo, la infraestructura del lugar garantiza conectividad integral, climatización y tecnología de última generación, elementos que conviven en armonía con una arquitectura de gran carácter.

Un recorrido por pabellones con identidad

La propuesta de El Dok se articula a través de una serie de pabellones que narran una historia. El origen se encuentra en La Caballeriza, el edificio fundacional que marca el pulso del lugar. A este se suman espacios como La Padrillera, que rinde homenaje a la cría de caballos árabes, y La Pulpería, un salón que celebra el encuentro criollo con una puesta en escena artística de impacto inmediato.

Para eventos que requieren una escala mayor, El Picadero se erige como el pabellón insignia, mientras que propuestas como Los Carruajes ofrecen un entorno más íntimo y museológico, ideal para quienes valoran los detalles históricos del siglo XX. La oferta se completa con la elegancia moderna de Los Cobres y la tradición británica de El Pub, permitiendo que cada empresa encuentre el escenario exacto para su cultura organizacional. Asimismo, el Dok cuenta con tres casas (Los Cascos y El Cottage) con 16 habitaciones en total, para hospedarse y aprovechar mejor el tiempo. 

El networking como prioridad estratégica

El diseño de El Dok entiende que, en el mundo de los negocios, los momentos de transición son tan valiosos como las ponencias mismas. Las galerías que conectan sectores como El Regional y Los Cobres están pensadas específicamente para fomentar charlas distendidas y networking estratégico entre sesiones de trabajo. La recepción, lejos de ser un trámite administrativo, se convierte en una experiencia inmersiva. El uso de objetos de colección y arte en los espacios de acreditación marca, desde el primer minuto, un tono de excelencia. Es en este entorno relajado pero sofisticado donde se rompe el hielo y se generan las conexiones más genuinas entre colegas y socios.

Privacidad y naturaleza: los pilares del bienestar

Para las cúpulas directivas que demandan confidencialidad absoluta, La Cava surge como el rincón predilecto. Este espacio inmersivo es el escenario ideal para juntas de directorio o reuniones con clientes clave, donde la privacidad y la categoría son requisitos innegociables.

Por otro lado, el bienestar de los equipos encuentra su lugar en Los Parques. Con una cuidada selección de especies autóctonas y exóticas, estos espacios verdes son el marco perfecto para Family Days, pausas activas y dinámicas de team building. 

En definitiva, El Dok logra lo que pocos espacios consiguen: transformar un evento empresarial en un hito memorable, donde la funcionalidad técnica se encuentra con la calidez de un entorno auténtico.

Más información:

El Dok

www.eldok.com

E-mail: info@eldok.com

IG: @eldokharas

La evolución del Jeep Commander

0


Jeep presentó la actualización 2026 de su modelo de mayor capacidad producido en la región. Con la llegada de una versión deportiva y mejoras en confort, consolida su liderazgo en el segmento.

Desde su desembarco en 2021, el Jeep Commander logró posicionarse como el referente indiscutido para quienes buscan la versatilidad de un vehículo de siete plazas sin renunciar al refinamiento. Hoy, la marca presenta el Jeep Commander 2026, una actualización que no solo refresca su imagen exterior, sino que eleva la vara en términos de desempeño y confort tecnológico.

Sofisticación en cada detalle

El cambio más evidente se percibe a primera vista. El diseño exterior ha sido cuidadosamente retocado para acentuar su carácter imponente. La parrilla frontal se renueva, escoltada por un conjunto óptico LED rediseñado que le otorga una mirada más moderna. En la parte posterior, la nueva firma lumínica LED continua recorre el portón, brindando una identidad visual sofisticada, especialmente durante la conducción nocturna. Además, cada versión estrena diseños de llantas de aleación específicos, completando una estética que logra ser, al mismo tiempo, robusta y elegante.

Tecnología al servicio del confort

Puertas adentro, la evolución es funcional y estética. Una de las novedades más destacadas es la incorporación del rotary shifter, un comando giratorio para la selección de marchas que reemplaza la palanca tradicional, liberando espacio en la consola central y mejorando la ergonomía.

En cuanto a la digitalización, el Commander 2026 despliega un arsenal tecnológico: un tablero digital de 10,25 pulgadas totalmente configurable y una pantalla táctil central de 10,1 pulgadas que ahora integra Amazon Alexa, facilitando la conectividad total durante el viaje para todos los integrantes de la familia.

Potencia y ADN off-road

La gran estrella de esta actualización reside bajo el capot. Mientras que la versión Limited mantiene el eficiente motor Turbo T270, las variantes Overland y la nueva Blackhawk incorporan el potente propulsor Hurricane4 2.0 Turbo. Este bloque entrega 272 CV, permitiendo que un vehículo de sus dimensiones acelere de 0 a 100 km/h en apenas 7 segundos. Esta potencia se complementa con la tracción 4×4 Jeep Active Drive Low y una caja automática de nueve velocidades, garantizando una capacidad off-road fiel a la historia de la marca.

Seguridad como pilar fundamental 

Toda la gama ofrece de serie el paquete de asistencias a la conducción (ADAS) Nivel 2, que incluye frenado autónomo con detección de peatones y ciclistas, control de crucero adaptativo y mantenimiento de carril. Como novedad para las versiones tope de gama, se suma un sistema de cámaras 360° que simplifica las maniobras en espacios reducidos o terrenos complicados.

Con capacidad para siete personas y un espacio de carga generoso, el Jeep Commander 2026 reafirma su vocación como el compañero ideal para la vida urbana y las escapadas de fin de semana. Es, en definitiva, una evolución equilibrada que entiende las necesidades de una familia que busca seguridad, tecnología de punta y el placer de conducir un vehículo con personalidad propia.

El estratega que expande su imperio más allá del polo


De las canchas de Palermo a los desarrollos de lujo en Punta del Este, Adolfo Cambiaso (h.) consolida su alianza con Eduardo Costantini y redefine el concepto de lifestyle deportivo.

En el universo del deporte de alto rendimiento, existen figuras que dominan su disciplina, pero solo un puñado logra trascenderla para convertirse en una marca global. Adolfo Cambiaso (h.) no es solo el máximo referente del polo a nivel mundial; es el arquitecto de un ecosistema que combina destreza atlética, visión inmobiliaria, moda y vanguardia científica. Actual campeón de la Triple Corona Argentina con La Natividad, su hambre de gloria deportiva sigue intacta, pero su legado más ambicioso se está construyendo hoy también fuera de las canchas.

De Cañuelas al mundo

La historia de Adolfo Cambiaso (h.) es la de una precocidad asombrosa que derivó en una hegemonía absoluta. Desde que irrumpió en los años 90, se convirtió en el jugador más ganador de la era moderna. Sus números son abrumadores: el Abierto Argentino de Polo en Palermo ha sido testigo de sus triunfos en reiteradas ocasiones. A esto se suman victorias en el US Open y en los torneos más exclusivos de Europa y Asia. Su nombre es sinónimo de un polo técnico, veloz y, sobre todo, inteligente.

Mas allá de las copas, Cambiaso (h.) se consolidó como un empresario en constante expansión. Su incursión en el mundo del Real Estate no fue azarosa. Hace más de 15 años, identificó que el estilo de vida del polo tenía un valor de mercado incalculable. Así nació La Dolfina Polo Ranch, en Cañuelas. A través de chacras exclusivas, logró atraer a una gran cantidad de inversores extranjeros que decidieron apostar por Argentina, seducidos por la posibilidad de vivir “el sueño del polo” de la mano de su mayor exponente. Este proyecto no solo urbanizó la zona, sino que profesionalizó el concepto de polo-living.

La alianza con Eduardo Costantini

La visión de Adolfo no conoce fronteras. En los últimos meses, dio un golpe maestro en el mercado regional al sellar una sociedad estratégica con Consultatio, la empresa dirigida por Eduardo Costantini. Esta alianza dio vida a “La Dolfina Punta del Este” en Uruguay, un emprendimiento de lujo ubicado sobre la ruta camino a José Ignacio.

El lanzamiento fue un fenómeno en sí mismo. Durante un exclusivo evento en el Campo Argentino de Polo, con la presencia de Adolfo Cambiaso (h.) y Costantini, el proyecto alcanzó récords de ventas sin precedentes; La Dolfina Punta del Este ya fue un boom de ventas en sus primeras horas de lanzamiento, confirmando el enorme interés por este nuevo concepto de lujo. Hoy, las máquinas ya realizan movimientos de suelo en la costa uruguaya, proyectando el estándar de excelencia de La Dolfina al mercado internacional.

El imperio Cambiaso se extiende también a la indumentaria y la tecnología aplicada a la cría. Adolfo Cambiaso (h.) fue el pionero absoluto en la clonación de caballos de polo. Lo que comenzó como un experimento con su mítica yegua “Aiken Cura”, alcanzó el clímax con “Dolfina Cuartetera”. En un hecho sin precedentes, Cambiaso jugó el Abierto de Palermo montando clones de la Cuartetera, demostrando que la ciencia y el deporte podían ir de la mano.

Una estrella que trasciende

Adolfo Cambiaso (h.) ya no es solo el número uno del ranking; es un símbolo de cómo la visión estratégica puede transformar una carrera deportiva en un holding diversificado. Desde la clonación biotecnológica hasta los desarrollos inmobiliarios de lujo en sociedad con los mayores empresarios del continente, Cambiaso sigue ganando. Sus triunfos se miden tanto en goles como en hectáreas, marcas y patentes.

Mística, tradición y gloria del golf  


En el marco del centenario de la Asociación Argentina de Golf, el Jockey Club fue el escenario de una semana histórica durante el 119° VISA Open, que culminó con el triunfo del estadounidense Alistair Docherty y una actuación consagratoria del aficionado argentino Segundo Oliva Pinto.

El entorno del Hotel Wyndham Nordelta fue el escenario elegido para dar el puntapié inicial a una de las semanas más vibrantes del deporte nacional: el 119° VISA Open de Argentina presentado por Macro. El lanzamiento oficial en Nordelta marcó el inicio de una edición con una mística especial, ya que coincidió con los 100 años de la Asociación Argentina de Golf (AAG), la institución que forjó el destino de esta disciplina en el país.

Un hito en “La Colorada”

Este año, el césped de “La Colorada” en el Jockey Club de San Isidro no solo fue testigo de la competencia, sino de un hito institucional. Como destacó Pablo Lozada, presidente de la AAG, estos 100 años representan un legado de excelencia. El certamen, en su tercer año dentro del Korn Ferry Tour (vínculo extendido hasta 2029), garantizó un nivel de juego superlativo al ser el principal puente hacia el prestigioso PGA TOUR.

La relevancia internacional se potenció con su incorporación a The Open Qualifying Series (OQS), otorgando al campeón una invitación directa para disputar el 154th Open Championship en Royal Birkdale en julio de 2026.

El rugido del campeón

El estadounidense Alistair Docherty se quedó con la victoria más importante de su carrera tras una ronda final de 65 golpes (-5), completando el campeonato con un total de 258 impactos (-22). Un birdie agónico en el hoyo 18 le aseguró su primer título en el Korn Ferry Tour y el pasaje al Major británico.

“Estoy sin palabras. Durante toda la semana fui muy paciente y me mantuve fiel al proceso. Poder jugar mi primer Open Championship en un lugar con tanta tradición es algo muy especial”, comentó emocionado el jugador de 31 años. Con su triunfo, ya son 20 los estadounidenses que han alzado este trofeo, sumándose a leyendas como Jim Furyk y Mark O’Meara.

Orgullo nacional: El factor Oliva Pinto

El mejor argentino del torneo fue el aficionado Segundo Oliva Pinto, quien finalizó en un meritorio séptimo puesto con un total de -16. El cordobés de 26 años se adjudicó la Copa Emilio Pereyra Iraola al mejor amateur. “Disfruté muchísimo esta semana por el apoyo del público; tener mi nombre en esa copa significa muchísimo”, remarcó Oliva Pinto, quien tras este resultado clasificó para la próxima fecha del tour en Chile. Por su parte, Jorge Fernández Valdés terminó en la 15ta posición y Fabián Gómez en la 25ta.

Así, entre la mística de sus cien años y la adrenalina del Korn Ferry Tour, el VISA Open de Argentina reafirmó su lugar como el evento insignia de la región. Más que una competencia de élite, esta edición fue un punto de encuentro donde la tradición centenaria se cruzó con el futuro del golf mundial. Con el trofeo en manos de Docherty y el orgullo local renovado por la gran actuación de sus figuras, el torneo se despidió del Jockey Club dejando una huella imborrable que ya mira con entusiasmo hacia su próxima edición.

La ficción que ilumina la historia 


El escritor de novelas Hernán Labate combina el rigor histórico con la narrativa de ficción para sumergir al lector en la España de los años treinta. Demuestra que la literatura puede ser un instrumento poderoso para comprender el pasado.

Apasionado por la literatura y abogado de profesión, el escritor argentino, Hernán Labate es un lector voraz y culto, que encuentra inspiración en la historia, la sociología y la política. Se define republicano y manifiesta una fascinación por la Antigua Roma, la Segunda Guerra mundial y especialmente por la España de la década del ‘30. 

Dicha afición cristaliza en su colección “Una península en Llamas”, un ambicioso proyecto narrativo que ya cuenta con dos novelas publicadas, “Sin tu venia” y “Un puente en la Niebla”. La tercera, “Espejos Rotos”, se encuentra en proceso y verá la luz hacia fin de año.

Cada obra es extensa e independiente, sin atarse a un orden cronológico estricto. Los personajes, aunque ficticios, se entrelazan mediante sutiles guiños; protagonistas de una historia reaparecen como figuras secundarias en otra, construyendo dinamismo y cohesión.

La ambientación remite a escenarios históricos rigurosamente documentados. Labate invita al lector a sumergirse en el alma de una época y a recorrer la España turbulenta de los años treinta, marcada por un conflicto que dejó una huella indeleble.

Humanidad en tiempo de conflicto

La Guerra Civil Española (1936-1939) fue un periodo traumático que trascendió fronteras e impactó al mundo. A casi nueve décadas de aquellos acontecimientos, la memoria colectiva se reactiva en novelas como las de Labate, que laten sobre ese mismo telón de fondo, recreando un contexto que confrontó a republicanos y nacionalistas, a hermanos, amigos y vecinos. Fue un enfrentamiento que segó innumerables vidas, empujó a muchos al exilio y dejó heridas abiertas.

En sus páginas, los personajes, aunque nacidos de la imaginación, están profundamente arraigados en esa realidad histórica. Son figuras complejas y humanizadas; piensan, dudan, aman y temen en medio de una guerra que no alcanzan a comprender. El conflicto no aparece solo como un hecho político o militar, sino como una experiencia que irrumpe en la vida cotidiana y la transforma.

Con un estilo equilibrado y cautivador, el autor construye tramas atrapantes, con desenlaces inesperados pero verosímiles. Su narrativa fusiona planos opuestos; la frialdad estratégica de la pelea y la calidez del amor; la violencia del contexto y la persistencia de valores como la lealtad, la amistad y la esperanza.  El rigor histórico convive con la libertad creativa necesaria para explorar aquello que los documentos no registran; emociones, silencios y contradicciones íntimas. El foco central está puesto en la repercusión que las disputas de poder tienen sobre las personas comunes.

Virtudes de un escritor

Modestia y amabilidad describen a Hernán Labate tanto como su vocación literaria. Su entusiasmo por la escritura resulta contagioso, así como su compromiso con la verdad histórica y la empatía hacia sus personajes. 

Confiesa que en sus inicios solo le importaba escribir. Hoy, además, desea ser leído, compartir y conmover; tender un puente emocional con quienes se adentran en sus novelas. Aspira a que el lector acompañe a los protagonistas, sufra con sus pérdidas y celebre sus logros.

Sus obras proponen un viaje en el tiempo que no se limita a reconstruir hechos, sino que interpela al presente. Con una mirada humana y reflexiva, Labate reafirma el poder y el impacto de la literatura. En “Una Península en Llamas”, la ficción ilumina el pasado y recuerda que detrás de cada conflicto existen personas de carne y hueso. Con un estilo singular, ofrece no solo relatos envolventes, sino también una manera sensible y profunda de entender la historia.

Willem Dafoe y el arte de la presencia


El legendario actor visitó el MALBA para presentar The Souffleur, la nueva película de Gastón Solnicki. Una charla sobre el tiempo, la identidad y el cine que prefiere las preguntas a las respuestas. Por Jorge E. Bunge

“Siempre he creído que cuando interpretas a un personaje, no estás simplemente actuando; trabajas con lo que tienes… todo surge de tu propia esencia, y todos somos capaces de cualquier comportamiento”. Con estas palabras, Willem Dafoe regresó a la Argentina el pasado sábado 31 de enero. El motivo fue la presentación de The Souffleur, la nueva película del director argentino Gastón Solnicki, en el MALBA.

Para quienes no son expertos en la materia, el verdadero acontecimiento era, sin duda, verlo, escucharlo e incluso tener la oportunidad de hacerle una pregunta. Sin embargo, Dafoe propuso un pacto inicial: no decir nada antes de la proyección. Primero mirar, después hablar. 

Cuando llegó el momento del intercambio, el actor se mostró más interesado en el diálogo que en el monólogo. Con una fluidez envidiable, pasaba de un tema a otro sin incomodidad, permitiendo que la charla encontrara su propio cauce.

Viena: Arquitectura y memoria

Ante la inevitable pregunta sobre la trama, Solnicki pareció preferir el detalle antes que el resumen. Explicó que el film retrata un mundo que se desvanece: un tiempo sin teléfonos celulares, con personas patinando sobre hielo o jugando al tenis, simplemente habitando el momento.

En este escenario, Dafoe flota entre los espacios de un hotel que es menos un edificio y más una suma de presencias. El hotel no es la estructura: son las personas que lo componen y las memorias que lo sostienen. En The Souffleur, Viena no es solo un escenario, sino una estructura emocional donde la arquitectura y el invierno ordenan y desordenan el relato.

Entre el orden y el caos

“No me gusta el orden, no me gusta el desorden. Me gusta una combinación de ambos”, dice el personaje principal. Esta tensión define el método de Solnicki: películas que se construyen en la isla de edición más que en un guion cerrado.

No hay una narrativa clásica con emociones masticadas. Según Dafoe, son obras más desafiantes, poéticas y fragmentadas, que empujan al espectador a preguntarse: ¿Qué es esto? ¿Qué significa para mí? Es una película que permanece en la cabeza, mutando de un significado a otro, lejos de las fórmulas convencionales.

La actuación como refugio

Durante la charla, surgió una cita de John Cage compartida por director y actor: “Lo que estamos haciendo es tratar de entender lo que estamos haciendo”. Por momentos, esa es la sensación frente a la pantalla. Ese diálogo interno, lejos de ser un obstáculo, termina siendo el verdadero acontecimiento.

Dafoe incluso sugirió que el propio Solnicki actuara en el film, fiel a su interés por trabajar con quienes aportan perspectivas distintas. Al ser consultado sobre la experiencia de trabajar con argentinos, sonrió y afirmó que no hubo diferencias, porque “todos somos seres humanos”.

Para él, ser actor es una posición privilegiada: “Uno tiene la posibilidad de escapar del mundo y expandir su experiencia, o al menos tener la ilusión de hacerlo. Es una manera segura de desafiar tu forma de ser, de encarnar todo tipo de comportamientos y luego volver”. Sin embargo, queda una duda: ¿se puede volver del todo después de haber sido tantos otros? La pregunta quedó en el aire, como una de esas imágenes de Solnicki que no buscan una respuesta cerrada, sino habitar la incertidumbre. Al final del día, quizás la magia de Dafoe —y de esta película— no resida en quién es él al volver a casa, sino en todo lo que nosotros nos llevamos después de haberlo visto.

Versatilidad sin límites

0


La nueva RAM Dakota combina un interior de lujo con una capacidad off-road inigualable. Una pick-up que redefine el segmento con tecnología de vanguardia y seguridad, para conquistar el asfalto urbano y los terrenos más exigentes.

El mercado automotriz argentino es testigo de un hito relevante con el lanzamiento de la RAM Dakota. Este modelo, de producción nacional, no solo marca el inicio de una nueva era para la marca en el país, sino que llega con la ambición de redefinir lo que se espera de una pick-up. 

El nuevo vehículo de Stellantis traslada su legendario ADN de “fuerza de trabajo” a un vehículo que fluye con naturalidad, entre la exigencia del campo y la elegancia de la ciudad. Y el reconocimiento no tardó en llegar. En la edición 2025 de los premios otorgados por los Periodistas de la Industria Automotriz (PIA), la Dakota se consagró como el “Vehículo Comercial” del año. El jurado destacó su equilibrio excepcional entre precio, producto e innovación, posicionándola por encima de competidores consolidados.

Dos personalidades, un mismo ADN

La gama de la Dakota se despliega en dos versiones que comprenden a la perfección los diferentes perfiles del usuario actual:

•Warlock: Para quienes la aventura es una prioridad. Con un espíritu puramente off-road, presenta molduras negras, llantas de 17 pulgadas y la icónica barra antivuelco RAMBAR®. Su estética rústica en acabado Satin Grey advierte que está lista para caminos difíciles.

•Laramie: La opción para quienes buscan un aire sofisticado y urbano. Con llantas de 18 pulgadas, acabados cromados y la firma lumínica LED Lightbar, esta versión se destaca por una presencia moderna que no pasa desapercibida en los centros urbanos.

Performance y capacidad sin concesiones

La Dakota alberga un motor turbodiésel de 2.2 litros que entrega 200 cv y un torque de 450 Nm, gestionados por una caja automática de 8 velocidades. Esta combinación garantiza una respuesta ágil y eficiente. Pero donde realmente brilla es en su versatilidad de tracción.

Su capacidad de carga de hasta 1.020 kg y un remolque de 3.500 kg la convierten en una herramienta de trabajo infalible, mientras que su caja de carga de 1.210 litros de volumen es ideal para el equipamiento de cualquier escapada de fin de semana.

Un refugio tecnológico

El interior de la Dakota sorprende por un nivel de confort inusual para su segmento. Tapizados de cuero, climatizador bi-zona y una pantalla multimedia de 12,3 pulgadas crean un entorno premium. En términos de seguridad, la tranquilidad es total gracias a su cámara 360°, seis airbags y múltiples asistencias a la conducción.

La RAM Dakota no es solo una camioneta; es una declaración de principios donde la robustez americana y la industria nacional se unen para ofrecer una experiencia de manejo superior.

La palabra que crea, revela y compromete


Una invitación a recuperar la palabra verdadera como un regalo que otorga significado a la vida y combate el vacío del silencio digital.

Al principio dijo Dios: “Que exista la luz”. Y la luz existió» (Génesis 1,3). «Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra, y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe» (Juan 1,3). La tradición judeocristiana nos enseña que Dios creó diciendo, y que la fuerza de su Palabra hizo «todo lo que existe». Los seres humanos recibimos del Creador un poder semejante. A su modo, también nuestras palabras son creadoras: dan vida, revelan sentido y comprometen nuestra existencia.

La filosofía del lenguaje nos enseña que hay palabras que mencionan y describen, pero también hay palabras que hacen, que realizan. Esto se conoce como el carácter performativo de la palabra. Cuando un hombre le dice a su mujer: «Yo te recibo como esposa y prometo amarte toda mi vida», sus palabras lo convierten en su esposo. Y, al responder con las mismas palabras, ella se hace esposa de él. Una afirmación no siempre informa o describe; a veces, crea. «Yo te prometo…», «yo te perdono…», «yo te bautizo…» no son meros enunciados de algo que ocurre, sino que, por el hecho mismo de decirlos, hacen que acontezca lo dicho. Crean una nueva realidad. No es casual que la traición a la palabra sea un acto destructivo de lo creado por ella: se destroza lo construido cuando no se vive lo hablado. Y eso duele.

La palabra también posee un poder revelador, ya que manifiesta un sentido al estar habitada por él. «Yo soy tu padre…», «sos mi hijo…», «yo te amo…» son afirmaciones que revelan un significado profundo, tanto para quien las pronuncia como para quien las recibe. Cuando no podemos o no queremos pronunciar este tipo de términos, nuestra vida comienza a perder valor. Nuestro hablar se convierte entonces en una superficial sucesión de chats: una palabrería que, a fuerza de hablar mucho, no dice nada.

Finalmente, la palabra es vínculo y compromiso. Hablar es “decirnos” a quien nos escucha, darnos a quien nos recibe. La palabra pone en evidencia el carácter intersubjetivo de nuestra existencia: ser es siempre ser con otros, para otros y gracias a otros. Es el puente que vincula y vivifica. Cuando decimos «me clavó el visto», sentimos que nuestro interlocutor de WhatsApp renuncia a serlo porque no responde; y al no hacerlo, puede hacernos sentir que no existimos para él. Mediante la palabra, asumimos el compromiso de ser nosotros mismos para el otro, con él y gracias a él.

Ejercitemos el arte de dejar que algunas de nuestras palabras emerjan de la hondura de nuestros silencios, para que así expresen lo más profundo de nosotros como un regalo para los demás. Si asumimos el compromiso de «decirnos» pronunciando una palabra personal y verdadera, nuestra vida se recreará y se revelará plena de sentido.

Padre Carlos “Checo” Avellaneda, párroco de la Parroquia Sagrada Familia en Nordelta. Con 70 años de edad, cuenta con 45 años de experiencia pastoral.