El marco perfecto para la prueba más dura

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Una vez más, el ambiente de Nordelta resultó ideal para el Ironman.
Una vez más, el ambiente de Nordelta resultó ideal para el Ironman.

Por segundo año consecutivo, Nordelta fue sede del Ironman Buenos Aires, la competencia de resistencia más exigente que se realiza en esta parte del mundo. Hubo 2200 inscriptos de 35 países y todo salió como lo había planificado la organización. El público acompañó en gran número y alentó constantemente a los corredores.

Un año atrás, todo salía según lo planeado. Era la primera vez que un Half Ironman se corría en Argentina y todo salió perfecto. Este año, la organización volvió a elegir Nordelta para esta nueva edición de la carrera y, una vez más, las expectativas fueron superadas: clima inmejorable, entorno en estado absoluto de pulcritud, corredores excitados y miles de vecinos alentando en las calles. Fue el domingo 12 de marzo cuando se volvió a correr en Nordelta el Moto Ironman 70.3: 1,9 kilómetros de nado desde Puerto Canoas, 90 kilómetros de bicicleta y 21 de trote.

Hubo 2200 inscriptos y la prueba la ganó el canadiense Lionel Sanders, de 29 años, en un tiempo de 3 horas, 42 minutos y 47 segundos, según lo que decía el reloj digital del arco de llegada. Entre las mujeres, la estadounidense Haley Chura llegó primera, llorando de felicidad, en 4h17m42s.

Mientras se disputaba la competencia, Abayuba Rodríguez, director de Event Live, empresa organizadora de la prueba, reveló por qué habían vuelvo a elegir a Nordelta: “–Por varias razones– dijo, con su metro noventa de estatura y un handy por el que le hablaban todo el tiempo. Por un lado, por las normas de seguridad, los controles en los ingresos y demás. Eso es clave para este evento. Y por otro, porque a los corredores les ofrecemos un marco de homogeneidad, donde todo es bello, con vistas impecables, parques bien cuidados…”.

La largada de la etapa de nado, en el comienzo de la prueba.
La largada de la etapa de nado, en el comienzo de la prueba.

Orgullo y pasión

La zona de Puerto Canoas era el centro de la acción. Allí estaba el parque cerrado de las bicicletas, que es el lugar donde los competidores dejan sus bicis antes de la competencia y, cuando salen del nado, las van a buscar allí. Al terminar esa etapa, las vuelven a dejar en el mismo lugar, se ponen las zapatillas y salen a trotar. El arco de llegada también estaba allí. Con lo cual, era el lugar indicado para los espectadores. De hecho, estaba lleno de gente desde la hora de la largada (7.00 AM) en la costa del lago, con mates y sacando fotos a la fantástica postal de los corredores y el amanecer. Luego vino más gente (se calcula que hubo unos 15.000 espectadores) y podían verse cientos de vecinos a los costados de la Avenida del Golf alentando sin parar, seguramente porque muchos habitantes de Nordelta corrieron. Por eso, era común escuchar gritos desaforados a cada rato. “¡Ahí viene Nacho! Este sale a rodar conmigo, ¡que orgullo!”, me decía Claudio, de cuarenta y largos, que suele pedalear por las calles de Nordelta.

De los 2200 inscriptos, 1600 eran de Argentina. Un dato no menor es que vinieron deportistas de 35 países. Pude ver a muchos de ellos asombrados por el clima que generaban los espectadores, siempre alentando, aplaudiendo, gritando. El mismo Sanders, el ganador, cuando llegó dijo: “El año que viene quisiera regresar porque me sentí muy cómodo en la Argentina, me trataron muy bien. Ya me habían contado del calor y el afecto que te brinda el público, pero vivirlo uno mismo hace que te sientas como en tu casa”.

Justo al costado del arco de llegada, había una grada larga, de unos cien metros. Sentarse allí era observar momentos emotivos a cada minuto. Y es que es en ese instante en el que se concentra todo: horas y horas de entrenamiento, a veces en doble turno, haberle restado tiempo a la familia, a los amigos, haberse esforzado al máximo… Por eso, para los amateurs, cruzar esa línea de llegada fue emocionante. Y para los que estábamos en la grada, inspirador. ¡Qué viva el deporte!

El esfuerzo de los competidores es titánico.

Celebrities de hierro

Esta segunda edición del Half Ironman contó con una categoría especial: se invitó a celebrities y deportistas reconocidos para que compitieran en postas. Así, por ejemplo, hubo un equipo integrado por Jorge “Pipa” Higuaín, Ronnie Arias y Fernando “Bahiano” Hortal. El más atractivo fue el de José Meolans, Oscar Galíndez (el mayor representante del triatlón de Argentina, ya retirado) y la maratonista Marita Peralta; ellos integraron el team Moto, y fueron los ganadores de la categoría. Vale aclarar que los tres son atletas olímpicos.

Todos los equipos de celebrities corrieron por siete desfibriladores, que fueron donados al sistema de salud del municipio de Tigre.

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