Escribiendo la historia

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Delta Rugby Club cumple 10 años y acaba de lograr el ascenso. Invita a jugar al rugby o hockey entre amigos siempre transmitiendo los buenos valores de la vida. Un ex Puma como entrenador y varias promesas asoman en el Yacaré.

“Oh, vamos a volver, a volver, a volver, vamos a volver…”. El canto eufórico no era de algún partido político, sino de los hinchas y jugadores de Delta Rugby en el centro de la cancha, flameando sus banderas tras el triunfo por 43-29 ante Italiano, que los depositó otra vez en la B, tras un año jugando en la categoría C. Y qué mejor regalo, un ascenso, para el club que cumplió 10 años de existencia el 19 de noviembre.

El Yacaré está de fiesta y así lo demuestra. En esta década ha logrado varias cosas, como tener un gran caudal de jugadores: más de 300 infantiles inscriptos (de entre cinco y 14 años), lo que lo convierte en miembro del top 20 del rugby de Buenos Aires (URBA). “Delta es mi casa, bah, mi segunda casa”, describe Rufino Olmos, un jugador de las divisiones menores que se cruzó con este redactor. Es que el club ha conseguido forjar un profundo sentido de pertenencia.

Hay más de 180 juveniles inscriptos, compitiendo en las categorías de 15 a 19 años, y más de 60 jugadores forman parte de su plantel superior, algunos de ellos seleccionados para integrar los equipos de la UAR, “con Santiago Salada Castro como máxima expresión”, cuenta Rodrigo Hesamon, que integra la comisión directiva. Además, el hockey femenino está creciendo tanto que las chicas se están poniendo casi a tono del ritmo del rugby. “Esto no es casualidad sino causalidad”, añade Rodrigo. Es que en Delta Rugby Club todo está basado en dos grandes objetivos: tener compromiso, amistad, respeto y humildad, siempre en un marco de alegría y diversión, generando grupos de amigos para toda la vida. El segundo objetivo tiene que ver con el plan de formación del jugador, que abarca desde los cinco años hasta el plantel superior y es liderado por Ignacio Fernández Lobbe, ex jugador de los Pumas. “Respetamos las edades evolutivas y etapas sensibles de los niños y adolescentes y garantizamos una completa formación táctica, técnica y estratégica”, explica Hesamon.

Muchos motivos para festejar, asceso y cumpleaños número diez para Delta Rugby Club.

¿Cuáles fueron los aspectos mas difíciles de superar a lo largo de estos 10 años para consolidar al club?

Los aspectos mas difíciles tienen que ver con la necesidad de acompañar este crecimiento deportivo con la infraestructura adecuada para cumplir con las necesidades que se requieren. El marco económico financiero es fundamental y claro está, este último tiempo ha sido muy difícil lograrlo en el contexto de país en el cual vivimos. Pero como una de las frases fundacionales que nos acompañan es “Todo parece imposible hasta que se hace” (de Nelson Mandela), el club como una gran familia está permanentemente en pos de acompañar el crecimiento con el aporte de su cuota social, el acompañamiento de los sponsors, la generación de eventos, rifas, comidas y toda la creatividad necesaria para generar recursos.

Más allá de los resultados logrados, ¿cuáles son los valores que se intenta transmitir en Delta Rugby Club?

El club mantiene sus valores fundacionales y vela por ellos en todas sus acciones, representados por sus jugadores, entrenadores, dirigentes y socios en general. Tenemos un ADN escrito y es lo que enmarca permanentemente nuestros actos. Cuando algo no sale bien recurrimos al ADN para intentar estar siempre involucrados en la mejora continua y en hacer para los chicos un mejor lugar.

En lo personal, ¿cómo se dosifica la vida laboral y personal con la dedicación a un club ad honorem?

Es complicado, pero a la vez extremadamente maravilloso, y la devolución de los chicos es mayor a lo que uno le puede dar. Son muchos entrenadores, dirigentes y familias trabajando con el mismo objetivo. En Delta aprendemos día a día a ser mejores personas y eso no es comparable a lo que uno le pueda dar al club.

Las chicas de hockey, deporte que está creciendo en el club.

Delta en la sangre

Cuando Revista Nordelta intentaba contactar a Santiago Salado Castro, no respondía los mensajes. Estaba ocupado porque faltaban pocos días para la presentación de un trabajo anual que tenía que presentar en el colegio Waldorf Clara de Asís. Y justamente trataba sobre…rugby, más precisamente Rugby Social. Fue una presentación que duró unos 30 minutos, frente a padres, madres, maestros y alumnos de la escuela. Toto, como le dicen, no titubeó, como tampoco cuando eligió ser de Delta para desarrollarse deportivamente. Desde los ocho años es una Yacaré de pura cepa, desde que lo trajo su papá Nicolás, un apertura que brilló en las décadas del ‘80 y ‘90 en el club San Fernando. “Al principio venía sólo a ver a la Primera, porque todavía no se había formado el rugby infantil”, dice el juvenil de 18 años que juega en M-19. “No teníamos canchas propias, entrenábamos en la sede de Clavelinas, y la Primera jugaba de local en el CASI. Hoy hay muchos más socios y contamos con tres predios”, recuerda quien el año pasado conquistó el M-18 Challenge en Paraguay con los Pumitas.

Jugaste en el seleccionado de Buenos Aires y en los Pumitas, ¿qué sensación te produjo la primera convocatoria a un seleccionado y cuánto tuvo que ver tu club?

Cuando recibí la primera convocatoria me puse muy feliz porque todos mis esfuerzos estaban dando fruto y mucho se lo debo a Delta, porque sin todas las personas que me entrenaron no hubiese llegado nunca.

Este año Delta cumplió 10 años. El aniversario llegó con un ascenso a la B tras un año en la C.

¿Qué es lo que más disfrutás del club?

Compartir lindos momentos con mis amigos y fuera de la cancha viendo a la Primera los sábados, son momentos únicos.

¿Algún objetivo próximo? 

Mi primer objetivo es jugar en la Primera de mi club, el único que tengo en mente hoy en día. Y después, me gustaría jugar al rugby profesional.

¿Cuál fue el momento en que te sentiste parte de Delta?

A los 14 años, cuando con mis amigos empezamos a curtir más el club, no sólo para entrenar y jugar, sino que se convirtió en el lugar donde paso el 90 por ciento de mi vida.

¿Por qué le dirías a un amigo que elija Delta y no otro club para jugar al rugby?

Creo que lo que tiene Delta sobre otros clubes es que la historia la escribimos nosotros, porque no hay ninguna historia escrita.

Recuadro

Más información

Web: www.deltarugbyclub.com 

Redes: Instagram @deltarugbyclub / Facebook delta rugby club

Ubicación: Olivares a metros de la rotonda de la ruta 27 y Camino de los Remeros; el anexo 2 está del otro lado del complejo.

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