La Fundación Nordelta celebró su tradicional gala anual con el foco puesto en la educación y el desarrollo de las comunidades vulnerables de Tigre.
Bajo el lema “Uniendo Comunidades”, la Fundación Nordelta celebró un hito fundamental de su historia: un cuarto de siglo transformando realidades. Para celebrar estos 25 años de trayectoria, la organización llevó a cabo una nueva edición de su tradicional Noche Solidaria en Espacio Tigre. El evento reunió a empresarios, artistas, referentes políticos y vecinos con el propósito central de recaudar fondos para sostener y potenciar sus programas educativos y de alfabetización en el distrito.
La velada comenzó con una fuerte impronta emotiva, cuando la cantante Sandra Mihanovich interpretó el Himno Nacional, dando paso a la proyección de un video institucional que recorrió el trabajo diario de la fundación. Entre los asistentes se destacó la presencia del desarrollador de Nordelta, Eduardo Costantini, junto a diversas personalidades que se sumaron a la causa.





Un compromiso que se consolida
Nacida en 2001, la Fundación Nordelta mantiene un vínculo con el bienestar de las familias en situación de vulnerabilidad. Lo que comenzó en el barrio Las Tunas se transformó, con los años, en un ecosistema de oportunidades que hoy alcanza también a comunidades como San Luis, El Lucero y El Alge. Durante la celebración, María Teresa Costantini, presidente de la entidad, reflexionó sobre este recorrido: “Cuando nos acercamos a Las Tunas, la primera comunidad, dijimos que la fundación iba a estar para quedarse, acompañar y sostener distintos programas educativos. Hoy podemos decir que cumplimos y vamos por más”.
A través de un trabajo conjunto entre los equipos técnicos y los vecinos de Nordelta, la organización despliega iniciativas esenciales en áreas como educación, deporte, discapacidad e inserción laboral, bajo la premisa de que la educación es la llave indispensable para la libertad de elección y un futuro con oportunidades reales.
Multiplicar oportunidades
El espíritu solidario de la noche se tradujo en acciones concretas para recaudar fondos. Los invitados participaron activamente en juegos con bonos contribución y en una serie de subastas que incluyeron tres camisetas exclusivas. Como gesto de agradecimiento, cada donante recibió un obsequio, coronando la noche con un presente final para todos los asistentes.
El impacto de lo recaudado se verá reflejado de manera directa en la zona y, gracias a los aportes recibidos durante el evento, un total de 143 chicos y jóvenes del distrito podrán escribir un futuro distinto a través del programa de Becas Solidarias.
Con la mirada puesta en el futuro, ahora la Fundación Nordelta busca profundizar su alcance en los barrios vecinos de la Ruta 27, con el objetivo de garantizar que cada niño, niña y adolescente tenga acceso a las mismas herramientas y la posibilidad de construir un mejor proyecto de vida.

