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A los pies del volcán sagrado

A 4500 metros de altura, este año se montó por primera vez un campamento base en el Llullaillaco, en lo más profundo de la puna salteña. Brinda alojamiento en carpas de alta montaña, luz eléctrica, comidas y agua, servicios inéditos para esa región.

Cuatro horas, dos inmensos salares, varias estaciones ferroviarias abandonadas, cinco flamencos, tres zorros grises, una pareja de patos barcinos e innumerables grupos de vicuñas pasaron desde que salimos de Tolar Grande. La puna salteña se muestra salvaje, desnuda, inhóspita y, al mismo tiempo, llena de vida. Un altiplano inmenso, inabarcable para la mirada, en el que escasean el agua, el oxígeno y la sombra. Un sitio que fue escenario de dos increíbles epopeyas: la primera de origen ritual y religioso, seis siglos atrás, protagonizada por el imperio incaico; la segunda, con un objetivo industrial y comercial, hace casi cien años, tuvo como responsables a un puñado de ingenieros y centenares de obreros. Ambas historias se cruzan una y otra vez por nuestras cabezas cuando atravesamos la desolada geografía puneña.

La ruta, en buen estado hasta la minera Mariana, se torna un poco más irregular en el último tramo, sobre el salar del Llullaillaco y ya cerca de la base del altísimo volcán, cuya figura de 6739 metros sobre el nivel del mar domina toda la región.

El ritmo de caminata tiene que ser siempre tranquilo, sin forzar el propio organismo.

Tras la enésima curva, ya sobre los 4500 metros, una infraestructura inverosímil para este lugar nos deja sin palabras, asombrados: hay paneles solares, una gran carpa con forma de túnel, un domo semicircular, un baño y ocho carpas de alta montaña, todo prolijamente delimitado con piedras de la zona. Está atardeciendo y tres jóvenes nos salen a recibir. Son Gustavo “Tiko” Cruz, Soledad Choque y Mónica Gutiérrez, que fueron capacitados en la ciudad de Salta para atender este campamento, a través de un programa de la fundación Puna Visión, financiada con capitales suizos. Tiko es de San Antonio de los Cobres; Sole y Moni, de Tolar Grande.

“Esto para los chicos de la puna es buenísimo, porque nos da una salida laboral sin irnos de nuestra tierra. Nosotros nos ocupamos de que los turistas y montañistas que visitan el campamento tengan su desayuno, sus comidas y sus carpas en perfectas condiciones para que puedan disfrutar de la zona”, explica Sole, que tiene 18 años y terminó el secundario el año pasado en Tolar.

Este fue el primer año de este campamento: fue montado en noviembre y acaba de ser desarmado, ya que las condiciones extremas del invierno hacen imposible permanecer aquí desde fin de abril hasta fin de octubre. En la Argentina, no hay nada similar desde el Aconcagua hacia el Norte.

Un grupo de vicuñas posa con el Nevado de Quehuar como telón de fondo.

A caminar y encontrarse

En 1999, en la cima del volcán sagrado de los incas fueron encontrados los célebres Niños del Llullaillaco, hoy exhibidos en el Museo de Arqueología de Alta Montaña, en la ciudad de Salta. Para todos los que quieren hacer cumbre, este campamento es una bendición, un aliado estratégico que hace muchísimo más simple la logística de la expedición.

Pero no sólo para los montañistas es una buena noticia, ya que con este servicio la desolada puna queda al alcance de cualquier amante de la naturaleza y la aventura. Lo único que hace falta llevar es indumentaria adecuada y una buena bolsa de dormir, preparada para soportar los cuatro o cinco grados bajo cero de la noche. De todo lo demás se ocupan los chicos de Puna Visión, que permiten cambiar las tradicionales comidas de campaña (arroz, fideos, polenta…) por unas magistrales pizzas caseras o un sabroso cordero al horno, regado por un buen vinito salteño.

Nuestra estadía fue corta, pero suficiente para adaptarnos bien a la altura y tener un panorama de lo que se puede hacer en el lugar. Por la mañana salimos a caminar por los alrededores, a paso tranquilo, acompañados por Tiko, Sole y Moni; trepamos casi 150 metros de desnivel por el faldeo de una loma que flanquea el campamento y desde arriba tuvimos un fantástico panorama del salar de Llullaillaco, que en esta época del año mostraba una importante laguna en su zona central.

La cumbre del volcán Llullaillaco al amanecer. Llega a los 6739 msnm.

Por la tarde, luego de un almuerzo digno del mejor restaurante urbano y una siesta reparadora, nos montamos a la camioneta para rumbear hacia el mismísimo pie del volcán, a 5000 metros sobre el nivel del mar. Son solamente 15 kilómetros desde el campamento, pero el camino es apenas una huella y demanda una hora de marcha.

Un enjambre de nubes gira alrededor de la cumbre del Llullaillaco, y allí estamos nosotros envueltos en una nevizca que va y viene minuto tras minuto. Caminamos por la zona del Cementerio, un gran playón de piedras y arena gruesa en el que hay tumbas, corrales y otras señales del paso de los incas por aquí, probablemente en la preparación del ascenso para llevar los cuerpos de los niños hasta la cima.

El viento es muy fuerte, el frío cala hondo y la altura obliga a moverse lentamente, factores que nos llevan a pensar en la proeza de aquellos hombres y mujeres de los Andes, que enfrentaron estas mismas condiciones con tecnologías de vestimenta, transporte y alimentación un tanto más rudimentarias que las nuestras…

Por la noche, las nubes se van y el cielo se llena de estrellas una vez más. Los manchones de nieve que salpican el sector más elevado del volcán se pierden en las sombras y la temperatura baja abruptamente. Me alejo un centenar de metros del campamento. El silencio es absoluto; la soledad, también. Y, sin embargo, es un momento de encuentro. ¿Con quién? También en eso la puna es inigualable: su desnudez invita a mirar hacia adentro y encontrarse con uno mismo. Un maravilloso desafío.

Comer una pizza casera con un buen vino en medio de la nada es parte de esta experiencia fantástica.

Datos útiles

Cómo llegar: varias agencias de turismo aventura de la ciudad de Salta realizan recorridos guiados personalizados por la puna. Algunas de ellas son Argentina Trails, Uma Travel y Socompa Adventures.

Estadía: para aclimatarse bien a la altura, lo mejor es pasar no menos de dos noches en el campamento.

Época del año: el campamento volverá a abrir en octubre próximo y se mantendrá hasta marzo o abril de 2021. Debido a la poca capacidad de alojamiento que tiene, es aconsejable reservar con una buena anticipación.

Clima: de día, la temperatura llega a cerca de 25°C, mientras que por las noches baja hasta -4, aproximadamente. Hay que llevar ropa y bolsa de dormir adecuadas.

Contacto: @argentinatrails, (0387) 502-4488.

Flamante apertura en Aspen

La cadena de hoteles W, que forma parte de Marriot International, abrió esta temporada en Aspen su primer establecimiento de montaña, con detalles de estilo y personalidad.

Al pie de la montaña y en el corazón de la ciudad fue el lugar elegido por la cadena de hoteles W, parte de Marriott International Inc., para abrirse paso en el sector de los alojamientos de montaña en América del Norte, y nada menos que en la ciudad de Aspen.

W Hotel Aspen lo tiene todo: su ubicación es imbatible, sus vistas a la montaña quitan el aliento y su característica ski/out garantiza una experiencia de montaña de lujo. Cuenta con 88 habitaciones y 11 residencias, una cálida arquitectura que simula los típicos chalet suizos, hogar y terminaciones rústicas en madera.

Además, su decoración combina lujo alpino y la cultura de los ’60 y ’70, con detalles del contexto histórico y social de lo que supo ser este pueblo minero a finales del siglo XIX. Murales e intervenciones de las clásicas Rocky Mountains, a cargo de reconocidos artistas, le otorgan a sus espacios un sello particular.

Su exterior luce como un moderno chalet de montaña, y esta esencia continúa reflejada en los detalles interiores, como su Welcome Desk con finísimos detalles en madera que representan las diferentes actividades que se desarrollan en la zona, según la temporada: desde el hiking y el biking hasta el esquí y el snowboard.

El sector del W Living, ubicado en la segunda planta, es el punto central de encuentro y rememora a un ski chalet tradicional acondicionado con comodísimos sillones, puff y almohadones para completar la experiencia de relax.

Y a la hora del aprés ski, todas las miradas apuntan al afamado 39 Degrees, un gran lounge cocktail bar con DJ propio; y al sector del WET Deck equipado con pileta climatizada, hot tubs, fogones, full bar y cabanas.

www.waspenhotel.com
@WAspenHotel

Un verano en la nieve

Hasta abril se puede disfrutar de las fantásticas montañas de Aspen/Snowmass, el ski resort del estado de Colorado que brinda un servicio único y una nieve de calidad superlativa. Con múltiples opciones de alojamiento y entretenimiento, es uno de los centros invernales más buscados del mundo.

Cuando el termómetro marca altísimas temperaturas en el hemisferio Sur, en el Norte los grados bajo cero definen al momento más esperado del año para los amantes de los deportes invernales. Y el centro de esquí Aspen/Snowmass es uno de los más buscados por los argentinos; por su cantidad de nieve, sus bellísimos paisajes y la cantidad infinita de pistas.

Su nieve es codiciada por los esquiadores y snowboarders más exigentes, y la razón principal es que es seca y en polvo, gracias a su ubicación privilegiada en el centro de las montañas, lejos de la humedad de las masas oceánicas. 

Este ski resort, enclavado en la vasta cordillera de las montañas Rocosas, ofrece dos ciudades para hacer base: Aspen y Snowmass. La primera, una villa victoriana de casas de dos o tres pisos, balcones y chimeneas humeantes, que alguna vez fue un asentamiento minero. Y Snowmass Village, un área localizada en la base de la montaña Snowmass que representa el mayor desarrollo de un ski resort en Estados Unidos: lleva más de 10 años de desarrollo y aún continúa en plena expansión. En esta base se han construido residencias, hoteles y condominios ski in/out, restaurantes, espacios públicos, locales comerciales y de amenities.

En cuanto a la oferta de nieve, aquí se pueden disfrutar cuatro montañas: Snowmass, Aspen Mountain, Aspen Highlands y Buttermilk, todas relativamente cercanas, tanto que se puede esquiar en una y pasar a la otra en un mismo día gracias a un servicio de buses gratuitos. Cada montaña tiene su estilo propio y su público.

Imperdibles 2020

  • Alojarse en el hotel Limelight Snowmass, ski in – out, que continúa a la vanguardia de los alojamientos de la zona, con 99 habitaciones pet friendly y 11 condominios para alquiler, restaurante, lounge para disfrutar de aprés ski con música en vivo, y un área para la diversión de los niños.  Oz Architecture son los constructores, y Stonehill & Taylor los reconocidos diseñadores neyorkinos elegidos para la ambientación de este hotel.
  • Darse una vuelta por las tiendas Four Mountain Sports,donde además decomprar los pases para medios de elevación y alquilar los equipos, se puede adquirir merchandising, souvenirs, equipamiento y accesorios.
  • Conocer  el recién inaugurado The Collective, un edificio abierto al público que alberga un restaurante llamado Mix6, a cargo del reconocido chef local Martin Oswald, un bar y un lounge de juegos.
  • Tomar clases o clínicas especializadas en la Escuela de Ski & Snowboard de Aspen/Snowmass.
  • VisitarEl Bosque Perdido,un centro de aventuras recreativas de montaña que funciona todo el año, con canopy, actividades entre los árboles con cuerdas y puentes suspendidos, palestra, rutas de hiking y biking.
  • Subirse a The Breathaker, una montaña rusa alpina con una extensión de casi 2.000 metros, 125 metros de caída vertical y un total de siete a nueve minutos por vuelta.

DATOS ÚTILES

Cuándo ir: la temporada comenzó a fines de noviembre y se extiende hasta hasta avanzado el mes de abril (dependiendo de las condiciones climáticas). 

Cómo llegar: a través de los aeropuertos Aspen/Pitkin County (ASE, ubicado a cinco kilómetros de Aspen), Eagle County (EGE, a 112 kilómetros de Aspen) y Denver (a cuatro horas de Aspen),

que reciben vuelos de una gran cantidad de ciudades de todo Estados Unidos.

Web: www.aspensnowmass.com

Redes: @aspensnowmass

El nuevo 208, auto del año en Europa

El renovado pequeño Peugeot fue elegido Car of the Year 2020 por un jurado formado por 60 periodistas especializados europeos. En pocos meses comenzará su producción en la Argentina.

La segunda generación del Peugeot 208 acaba de ser votada como Auto del Año 2020 en el viejo continente. El jurado del premio estuvo compuesto por 60 periodistas del rubro automotor de 23 países europeos, que eligieron al compacto de la marca del león por sobre el Tesla Model 3, el Porsche Taycan, el Renault Clio, el Ford Puma, el Toyota Corolla y el BMW Serie 1.

La ceremonia de entrega del premio fue inusual, ya que no se realizó en el marco del Salón del Automóvil de Ginebra, como es habitual, sino a puertas cerradas, como medida de prevención ante la epidemia de coronavirus.

Un dato importante para los argentinos es que el nuevo 208 comenzará a fabricarse en nuestro país durante los próximos meses, tal como anunció la firma francesa a fin de 2019. En la planta de El Palomar se producirá tanto para el mercado nacional como para otros países de la región.

El nuevo Peugeot 208 se impuso frente a otros seis finalistas.

Motores y diseño

El Car of the Year (COTY) es el premio más importante que otorga la prensa especializada a la industria automotriz europea. Se entrega desde 1964, y el nuevo 208 es el sexto modelo de Peugeot que lo gana. La historia comenzó en 1969 con el 504 y continuó en 1988 con el 405, en 2002 con el 307, en 2014 con el 308 S y en 2017 con el SUV 3008. De esta manera, la marca es una de las tres más premiadas en la historia del COTY.

“Estoy particularmente orgulloso de que el nuevo Peugeot 208 haya sido reconocido como Auto del año 2020. Este premio destaca la excelencia del trabajo y el gran compromiso de todos los equipos de la marca y de Groupe PSA. ¡Es la primera vez que un Peugeot Serie 2 recibe este premio! Por cierto, tres Peugeot Autos del Año están actualmente en las rutas: el 3008, el 308 S y el nuevo 208”, aseguró Jean-Philippe Imparato, CEO de la compañía.

El modelo premiado está disponible con motor eléctrico o de combustión interna (naftera y Diesel), y en este sentido cabe destacar que en Europa el 15 por ciento de los más de 111.000 compradores del nuevo 208 se ha inclinado por las versiones eléctricas.

El jurado remarcó especialmente esta “excepcional elección de sistemas de propulsión”, y también fue valorado positivamente por su “diseño audaz y tecnología”.

El interior del modelo premiado

Breve reseña de un capricho

El psicoterapeuta y consultor Mariano Qualeta hace una interesante reflexión sobre la identidad argentina y los orígenes de nuestros problemas profundos, proyectados hacia el presente. Un texto para pensar y debatir.

…¿qué soy, sino la sima en que me abismo,

y qué, si no el no ser, lo que me puebla?…

Octavio Paz

A la hora de explicarnos nuestra realidad, los argentinos no dejamos de compararnos con lo exterior. Este espejo en el cual nos miramos tiene una historia que va más allá de las colonias españolas que vinieron a dominar nuestras tierras, y a superponer su cultura a la nuestra, trayendo consigo su raza y su Dios.

El proceso inmigratorio de fines del siglo XIX y principios del XX trajo consigo el germen del desarraigo en el alma de aquellos seres llegados a nuestro país a hacer la América. Ese desarraigo se replicará en sus hijos, quienes habrán de nacer en una tierra a la que los liga no una tradición sino un sentimiento; crecerán contagiados y cautivados por la abundancia de corazón, por el impulso generoso de un país que no rechaza a nadie, milagrosamente abierto a todos los hombres del mundo.

Es en el cinturón de las grandes ciudades desde donde podemos seguir el rastro de los últimos movimientos del desarraigo: el éxodo interno de las poblaciones rurales cimentó un carácter que no tuvo fuertes raíces en la tierra, ni en la tradición, la lengua o el paisaje. Tal desarraigo produjo ya su obra maestra: la extranjerización argentina. Y en ese origen reside la singular movilidad cultural del argentino, su don para transitar por culturas extrañas. Permanecer en una tradición sería limitarse, y dicha limitación no cuenta para el hombre de raíces débiles; está sediento del mundo, y su desarraigo viene a ser –paradójicamente- una promesa de apertura, de universalidad.

Sin embargo, esta porosidad que ha generado múltiples capacidades, atenta contra sus propias virtudes: mata a sus propias criaturas impidiendo que sus productos sedimenten al punto de constituir un cuerpo tradicional, y que configuren una continuidad enriquecedora para la siguiente. Trazar finalmente un estilo, una identidad, una personalidad capaz de acrecentar las propias fuerzas. Es preciso valorar el sedimento de la tradición, pues no se puede vivir comenzando ni vivir generando realizaciones individuales asordinados por la soledad.

Cuando viajamos a las provincias argentinas, a eso que llamamos el interior, se puede observar al contraluz el contraste dentro de un mismo país respecto a la valorización y a la custodia de los valores supremos de nuestra identidad.

Esa suerte de carencia o infrecuencia de tradición y costumbres arraigadas desdeña nuestra propia historia: no nos importa de dónde venimos, porque no tenemos memoria. Dice Milan Kundera: “Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido”.

La multiculturalidad es una de las características principales de la sociedad argentina.

Y los argentinos nos pasamos la vida corriendo, forzándonos constantemente en ser alguien, partiendo de aquello que no somos… sería algo equivalente a trasplantar una palmera en la Antártida. Cada nuevo gobierno provoca en nosotros una premura casi infantil donde no hay tolerancia ni paciencia para ver resultados… ¿no estará ahí -frente a nosotros- aquel otro yo al que rápidamente repudiamos?

Ese ir en pos de lo externo, esa búsqueda ilusoria de identidad a través de un espejo ajeno, nos deja en la banquina de nuestro autoconocimiento. Pero hay algo más grave en esa actitud: no sólo no nos permite tomar contacto con nuestra identidad, sino que, asimismo, nos genera un clima de infinito rencor y desolación.

Se podría pensar ya no en una solución -no es problema reciente, lo arrastramos desde antaño- pero sí en un detenimiento consciente en procura de poner en primer plano nuestras propias virtudes y capacidades. Un principio, más que de amor propio, de amor hacia lo propio.

Recetas saludables como forma de vida

El Emerson College es un instituto universitario británico que se posiciona como faro del pensamiento libre, la imaginación y la responsabilidad. En ese marco difunde la cocina vegetariana e integral basada en alimentos orgánicos y biodinámicos. Aquí algunas recetas.

Desde el Canal de la Mancha, en el sur de Inglaterra, Emerson College ha impulsado desde su fundación en 1962 una educación centrada en un enfoque humano para las preguntas urgentes de hoy. Está inspirado en las ideas de Rudolf Steiner, iniciador de la antroposofía y del sistema educativo Waldorf. Brinda oportunidades de aprendizaje y transformación a través de la educación, iniciativas prácticas, investigación y desarrollo comunitario. Su objetivo es generar, practicar y compartir formas de trabajo y vida que fomenten el pensamiento libre, la imaginación y la responsabilidad en el mundo.

A través de ese enfoque procura explorar las contribuciones que cada materia puede ofrecer a la otra, por ejemplo, las conexiones entre la curación y las artes, o la ecología natural con el desarrollo interno. Así reúne ideas y personas de todo el mundo para aprender, trabajar y vivir en un entorno sostenible, transformador y natural. 

En este contexto, su cocina es fundamental. Con premisas ideadas a partir del pensamiento que guía a la institución, prepara alimentos integrales, comidas vegetarianas hechas con productos principalmente orgánicos y biodinámicos. Sus responsables son prestigiosos y talentosos cocineros que tienen presente el sentido de la tradición histórica de la cocina vegetariana. Sara Marquard y Julie Mack son dos de ellos, y aquí van algunas sencillas recetas de su autoría.

Julie Mack, chef de Emerson College.

Sara Marquard

La chef principal de Emerson College es de Santa Mónica, Estados Unidos, y tiene como asistentes a un italiano (llamado Dannielle) y a un alemán (Karl), lo que demuestra el eclecticismo de la cocina de Emerson College.

Sara propone unas deliciosas manzanas al horno. Esta es la receta para cuatro porciones.

Manzanas orgánicas asadas.

Ingredientes:

4 manzanas orgánicas.

75 g de manteca orgánica a temperatura ambiente.

50 g de azúcar morena orgánica.

Un pequeño puñado de pasas de uva.

Un pequeño puñado de frutos secos.

Jugo de manzana.

Preparación:

Lo primero es calentar el horno hasta una temperatura de 180°C.

Luego hay que enjuagar las manzanas, sin pelarlas, ya que al ser orgánicas no fueron rociadas con pesticidas. La piel tiene muchos nutrientes y vitaminas que vale la pena mantener.

Hacer un corte delgado en cada manzana, para permitir que se expandan en el horno.

Colocarlas en una bandeja para hornear y verter en ella unos tres milímetros de jugo de manzana.

Rellenar los agujeros de las manzanas con las pasas y los frutos secos, y cubrirlos con una mezcla de azúcar y manteca.

Hornear entre 30 y 40 minutos.

Servir calientes, con crema o helado.

Dannielle, el asistente italiano de Sara, tiene sus recetas propias, como el cavolo nero con frijoles blancos. Para cuatro porciones, el asunto es así. 

Ingredientes:

100 g de alubias blancas, remojados durante la noche o cocinados en una lata.

300 g de cavolo nero u otra col rizada de hoja oscura, lavadas y cortadas en tiras de tres cm.

3 dientes de ajo, pelados y picados.

50 g de tomates secados al sol en aceite, escurridos y picados.

1 ramita de romero

5 cucharadas de aceite de oliva.

200 ml de agua o caldo.

Preparación:

Si los frijoles son secos, hay que dejarlos remojar durante la noche en el doble de la cantidad de agua. Luego hay que hervirlos en abundante agua, con un par de hojas de laurel, durante una hora aproximadamente. Añadirle una pizca de sal al final de la cocción.

Sofreír el ajo en el aceite de oliva durante unos minutos. Añadir los tomates secados al sol, las hojas de romero y, tras unos minutos, la col.

Revolver todo. Sumar el agua o caldo y sazonar con sal y pimienta.

Una vez que la col esté cocida, agregar los frijoles y cocinar por unos minutos para combinar el sabor.

Servir caliente con un chorrito de aceite de oliva y un poco de pan de masa fermentada fresca.

Cavolo nero con frijoles blancos.

Julie Mack

Esta cocinera antroposófica que vive en la cercana ciudad deBrighton es contratada por la dirección del Emerson College para situaciones especiales. Es especialista en comidas vegetarianas.
También propone una col como centro de su plato: una tortilla de kale y papa.

Para hacerla hay que mezclar la col rizada al vapor con puré de papas y huevos batidos. Cocer todo en horno moderado.
Asar remolacha, chirivía (una hortaliza similar a la zanahoria, aunque casi blanca y de sabor más intenso), zanahoria, hinojo, nabo y batata en una mezcla de aceite de oliva, aceto balsámico, miel y mostaza. Espolvorear con romero.

Cocinar quínoa con una hoja de laurel y sal. Mezclar con las raíces asadas.
Procesar garbanzos, frijoles rojos, frijoles pintos y frijoles canellini con tahini (pasta a base de semillas de sésamo), jugo de limón, ajo y sal. Agregar suficiente agua para la consistencia requerida.
Servir con una ensalada de zanahoria y manzana ralladas, y hojas de lechuga fresca.

Vuelta al cole con toda la onda

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La mochila es, quizás, el elemento escolar más necesario en la vida cotidiana de chicos y chicas. En su elección intervienen tanto motivaciones estéticas como prácticas, y padres e hijos tienen que ponerse de acuerdo. Aquí, una serie de modelos para ayudar a definirse.

Hace tiempo ya que los productos y útiles escolares han dejado de ser genéricos. Para el transporte de todo ello, la mochila terminó por imponerse en las preferencias frente a otras opciones, como bolsos y maletines. En el mercado, la oferta de los fabricantes y los gustos de los chicos se retroalimentan, en un ida y vuelta en el que intervienen las tendencias estéticas, la practicidad, la durabilidad y las necesidades en lo que hace a peso y espacio.

Para esta temporada escolar que comienza, la firma Ángel Estrada presenta varias novedades, apuntadas a diferentes públicos y edades.

Mochila marca El Nene, línea Momoto, modelo Sporty – $1249

Mochilas El Nene Momoto

La línea Momoto está compuesta por tres modelos: Fruity, Sporty y Healthy, tres divertidos monstruos. Son mochilas infantiles de diseño práctico y liviano, con interior totalmente forrado, costuras y cierres reforzados, tiras acolchonadas y ajustables. Además, vienen con etiqueta para identificación personal.

Mochila marca Arte, línea Twill, modelo Rosa – $2100

Mochilas Arte Twill

La línea Twill viene en colores rosa y verde oscuro. Sus medidas son de 30x44x15 centímetros. Incluyen bolsillo exterior frontal con porta llaves y accesorios, bolsillo exterior lateral porta botella, bolsillo superior frontal porta lentes o celular y división interna porta notebook con protección soft cubierta de felpa. El interior es totalmente forrado, las costuras reforzadas, los cierres y tiracierres al tono, y las tiras reforzadas y acolchadas, al igual que la espalda.

Mochila marca Arte, línea Milagros, modelo Shabby – $1899

Mochilas Arte Milagros

La línea Milagros está disponible en tres modelos, con diferentes estampas y diseños: Forest, Shabby y Stripes. Sus medidas son de 33x42x18 centímetros. Incluye una división interna para llevar una notebook de hasta 17 pulgadas. Los tiracierres son de metal, la base de gamuza, el interior forrado y las tiras acolchadas, regulables. La espalda también es acolchada y la capacidad total es de 25 litros.

Mochilas Arte Laura Varsky

La línea de Arte con licencia de Laura Varsky está formada por los modelos Gato, Mujer y Panda. Sus medidas son 40x30x18 centímetros. En su interior forrado tiene porta notebook de 17 pulgadas, riras de hombros acolchadas, correas regulables, base de gamuza y tiracierres de metal.

Cuando los objetos se transforman

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Almohadones, manteles o individuales son algunos de las piezas de uso cotidiano que cobran protagonismo gracias al arte textil decorativo. Una tendencia que se hace presente en las colecciones de Marcelo Mazza y Taquicardia Design, para renovar el hogar con diseño y simplicidad.

El arte no distingue formatos y desde hace un tiempo también se expresa en los textiles del hogar para formar parte de la decoración. Lejos de aquellos grandes tapizados o cortinados utilizados antiguamente en castillos y mansiones, hoy sus texturas y formas se disfrutan en los objetos cotidianos. Almohadones, caminos de mesas, individuales, mantas o manteles son algunas de las piezas que se adaptan a las nuevas tendencias para renovar espacios y darle diseño y calidez a la vida cotidiana.

En cada una de sus piezas, Marcelo Mazza utiliza bordados, pinturas y apliques diversos sobre las telas que selecciona.

El lujo y la sobriedad

Apasionado del diseño, la decoración y el buen gusto, con más de 15 años de trabajo personalizado con sus clientes, Marcelo Mazza se sumó a la tendencia del arte textil. Su colección, rica en texturas y colores, proporciona elementos decorativos y genera emociones. “El interiorismo es, en cierta forma, la expresión de la identidad de quienes habitan los espacios. Esa identidad no siempre se puede lograr con los productos existentes en el mercado, muchas veces hay que recurrir a la producción de piezas representativas, y que esa búsqueda de elementos distintivos refleje la identidad de las personas es lo que nos llevó a producir nuestra línea exclusiva de textiles”, comenta.

Compuesta por almohadones, mantas, caminos y alfombras, la nueva línea explora diferentes materiales: orgánicos, artesanales e industriales, para crear objetos de un lujo sobrio, que aporta identidad al diseño de un espacio. “Utilizo géneros nacionales e importados, donde se destacan los linos puros, algodones y sedas, que son intervenidos con metales, pintura, bordados y apliques. Mi inspiración para crear cada pieza es la identidad de quienes habitan los espacios y las tendencias mundiales en decoración de interiores. Recién ahí dejo volar mi imaginación para crear las piezas, ya que mis clientes son personas de actitud joven pero con experiencia, que conocen de calidad y no se dejan llevar por la exuberancia o las modas pasajeras”, afirma eldiseñador.

Individuales y caminos de mesa estampados hacen juego con las fotos de las artistas de Taquicardia Design.

La naturaleza inspira

Lejos de las tendencias, pero con la intención de compartir su arte para enriquecer las cotidianeidades de la vida, las fotógrafas fine art Agnes Lanfranco, Felicitas Bonino y Lola García Berro conformaron Taquicardia Design. Un proyecto que las unió para resignificar sus fotos y estamparlas en una línea artesanal de arte textil, a través de la antigua técnica de la serigrafía, con un proceso manual y similar al de la fotografía analógica. “Nuestro plus es que estampamos nuestras propias fotos, pero además tenemos un mismo foco: la belleza, el hacer las cosas con mucho amor, cuidando siempre el detalle. Por eso buscamos que los materiales sean lo más naturales posibles y que brinden una sensación de suavidad al tacto”, aseguran las artistas.  

Almohadones, manteles, individuales y mantas son algunos de los productos que conforman la colección, en géneros como lienzos, linos, terciopelos, cien por ciento algodón y teñidos artesanalmente con una paleta de vibrantes colores.

“Para crear nos inspiramos en el mundo que nos rodea y, sobre todo, en la naturaleza como fuente de energía; también nos conectamos con nosotras mismas y nos mueve el disfrute y la celebración de la vida. Por eso hacemos las cosas como si fueran para nosotras o para nuestros seres queridos, pero también realizamos trabajos por encargue y tenemos algunos clientes que son muy específicos, aunque la gran mayoría simplemente nos da rienda suelta y nos confía la elección de los géneros, los colores o las estampas”.

Las piezas de Taquicardia Design reúnen el valor de lo artesanal con la mirada de tres fotógrafas excepcionales.

Renovarse fácilmente

Más allá de las modas y las corrientes estéticas del interiorismo, hacer de su propia casa su lugar en el mundo es el objetivo de la mayoría, manteniendo el estilo de cada uno pero sin alejarse de las nuevas tendencias. A través del arte textil se pueden lograr esos cambios con muy poco, sin pasar por grandes refacciones: renovar el comedor o la cocina con nuevos manteles o individuales, cambiar los almohadones del living o las ventanas con armoniosas cortinas. “El arte textil es por excelencia el elemento que brinda calidez a nuestras ambientaciones. Su importancia radica en que, de todos los elementos de una ambientación, es el que está más en contacto con las personas y es una de las únicas expresiones del arte que nos permite trasmitir a través del tacto”, asegura Marcelo Mazza.

Hoy las texturas, con una amplia paleta de colores, están a la orden del día, siempre en busca de provocar nuevas sensaciones a través de los objetos de uso diario. “Ver arte en tus textiles cotidianos te pone de mejor humor. Qué bueno es esperar a tus amigos con su comida preferida sobre un mantel que te quita el aliento, o tirarte a leer en tu sillón preferido y que te acaricie el terciopelo de un almohadón con la imagen de un bosque de araucarias” afirman las chicas de Taquicardia Design, creyentes de que “la belleza sana, cura y nos instala en un estado contemplativo de gratitud”. Y si se refleja en el día a día del hogar, mucho mejor.

“Vamos a Tokio por el Oro olímpico”

Referente de Las Leonas en los últimos años, Delfina Merino superó un 2019 complicado por las lesiones y a fin de año volvió a jugar. Aquí repasa su rica trayectoria y afirma que el gran desafío es subirse a lo más alto del podio en las olimpíadas, algo que el seleccionado femenino de hockey nunca pudo lograr.

Delfi Merino creció mirando cómo el seleccionado femenino de hockey sobre césped se convertía en Las Leonas y se ganaba el respeto y la admiración de todo el mundo. Cuando ella tenía 12 años y ya llevaba el palo a todos lados, gritó como loca el primer campeonato mundial que obtuvo nuestro país, en Australia 2002, con una Luciana Aymar que ya había obtenido el año anterior el primero de sus ocho premios como mejor jugadora del mundo.

Delfi jugaba desde los seis años en el club Banco Provincia, que desde siempre fue su segundo hogar, ya que sus padres eran gente del club. “Me crie en Vicente López, vivía muy cerca del club. Y seguía a Las Leonas desde muy chica”, afirma.

Merino fue elegida mejor jugadora del mundo en 2018.

Cuando veías los partidos por TV, ¿te imaginabas que podías llegar ahí?

La verdad que desde esa edad soñaba con jugar en la selección. Lo miraba por TV y era una fanática más.

¿Cuándo debutaste en primera?

En mi primer año de quinta división, cuando tenía 16. Estuve en los seleccionados juveniles de Buenos Aires, y en 2008 me llamaron para las Leoncitas.

¿En ese momento tu club en qué categoría estaba?

En la C. Me vinieron a buscar de clubes de la A, pero yo, aún sabiendo que jugando en la A podía llegar más fácilmente a las Leonas, les dije que no. Quería llegar representando a mi club. En 2008 ascendimos a la B y en 2013 a la A, donde seguimos estando y llegamos a salir campeonas. Es un orgullo que tengo. No estaba en mi esencia vestir otros colores, el club es mi familia, son mis amigas.

En 2009, todavía con edad de juvenil, tuviste tu primera convocatoria a Las Leonas, ¿la esperabas?

En ese momento había grandes jugadoras en la selección mayor, no era nada fácil llegar. Fue un gran desafío y una gran felicidad.

Al año siguiente te llegó el primer mundial, en Rosario. ¡Y lo ganaron!

Sí. Era la más joven del equipo, que estaba lleno de jugadoras ya consagradas, las mismas que yo veía en la tele, como Lucha Aymar, Sole García, Mariné Russo, Claudia Burkart, …

¿Cómo fue tu primer entrenamiento con Lucha?

No podía creer que iba a entrenar con ella, imaginate… Estaba emocionada, nerviosa… Ella me pasaba la pelota y me costaba pararla… Fue todo un tema, pero no tardé en acostumbrarme, y lo llegué a disfrutar mucho. Y con el paso de los años, sobre todo en los últimos tiempos de Lucha en el seleccionado, formamos una muy linda amistad. Y hoy sigo teniendo esa relación con ella.

¿Te imaginaste que ibas a llegar vos a ese título de mejor jugadora del mundo?

No, es algo que ni siquiera había soñado, como sí lo había hecho con vestir la camiseta argentina. Ya en 2015 había estado nominada, y cuando no lo gané dije “Guau, me hubiera gustado”. Así que cuando en 2018 me lo dieron lo tomé como un reconocimiento muy lindo.

¿Pensás que 2017 fue tu mejor año?

Puede ser, fue uno de los mejores. Salí goleadora de la World League… fue un año que disfruté mucho del hockey.

¿Te considerás una jugadora de hockey profesional?

El hockey es amateur, pero la alta competencia exige una manera de encararlo con profesionalismo. No hay posibilidad de vivir del hockey. Sí podés avocarte a él gracias a las becas del Enard, pero cuando el hockey termina tenés que buscar otro modo de vivir.

Incluso habiendo sido la mejor del mundo.

Sí, y creo que a Lucha, que fue la mejor durante ocho temporadas, le pasa lo mismo.

¿Pensás que está bien así, o sería bueno que se profesionalizara?

Es un tema complicado ese, no tengo una postura definida. Me genera pensamientos encontrados, porque por un lado el profesionalismo serviría para vivir del hockey pero por otro lado me pongo a pensar si me iría de mi club por dinero… y no, no lo haría bajo ningún concepto. Sí jugué afuera, en Amsterdam, dos años, en 2010 y en 2016-17; me encantó la experiencia, porque el hockey holandés es el mejor del mundo.

En forma paralela a tu carrera deportiva, estudiás Derecho, en la UBA. ¿Cuándo empezaste?

En 2008, apenas terminé el colegio. Pero la fui haciendo muy tranquila. En estos años, la prioridad uno fue la familia, dos el hockey y tres la facultad, porque no tenía apuro para recibirme. Ahora me faltan solamente un par de materias.

Cursada, parciales, finales, entrenamientos, viajes… ¿cómo hiciste para conciliar todo?

Es difícil, pero no imposible. Por eso siempre les digo a las más chicas que tienen que estudiar, para el día en que el hockey se acabe. Además, estudiar te da otro desarrollo mental, herramientas para poder poner la cabeza en otra cosa que no sea la burbuja del hockey.

Se vienen los Juegos de Tokio, ¿cómo se preparan?

Entrenando mucho. Es una ilusión muy grande que tenemos todas las jugadoras. Va a ser muy importante el proceso de los meses que faltan.

Es el último título que les falta a Las Leonas.

Sí, eso es real. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que las cosas salgan bien.

Delfina debutó en Las Leonas en 2009 y al año siguiente fue campeona mundial.

Las ganas de ayudar

Delfina Merino es parte de Huella Weber, un programa social de la empresa Weber, fabricante de materiales de construcción. La referente de las Leonas apadrina un merendero en Icaño, un pequeño pueblo de Santiago del Estero: “Elegí ese porque el merendero ya existía, acudían a él alrededor de 200 chicos, pero funcionaba debajo de los árboles, no tenía sede. Como embajadora del programa, intercedí para que la empresa les diera los materiales para construir el edificio”.

Para ella, lo mejor fue visitar el lugar: “Fue muy emocionante, porque es gente que tiene muchas carencias y vive la vida a pulmón. Darles una mano fue una satisfacción muy linda. Apenas pueda voy a volver”.

La sobriedad del buen gusto

La prestigiosa interiorista María Silvia Loitegui presenta una casa en San Isidro que tiene el sello de sus creaciones: la simpleza, la elegancia y la atemporalidad. Muebles concebidos especialmente para cada ambiente y detalles que marcan identidad.

María Silvia Irigoin de Loitegui trabaja en diseño y decoración de interiores desde hace muchos años. Sin embargo, le cuesta definir su estilo y sus gustos. Ella, simplemente, trabaja. Y en su trabajo tiene mucho que ver la intuición, lo que percibe al conocer la casa en la que va a intervenir y a quienes la ocupan. A partir de eso, se anima a explorar, sobre todo en lo que tiene que ver con colores, materiales y texturas. Teniendo en cuenta tendencias y novedades del mercado, pero sin estridencias. Con la elegancia, la sobriedad y la atemporalidad como ejes.

Foto 1

Un living para disfrutar a fondo, con un mega sillón tapizado en un género anti manchas (Mystic, de Caro Deane). La mesa baja laqueada en color marfil fue diseñada para el lugar por la interiorista María Silvia Loitegui. Los sillones individuales llevan un tapizado a cuadros beige y blanco, mientras que las mesas auxiliares redondas están terminadas con pergamino.

La gran protagonista del ambiente es la biblioteca brillante blanca, también diseñada especialmente.

Foto 2

“Soy fanática de las cocinas integradas, y en esta casa lo hice con un vidrio repartido en hierro negro”, explica María Silvia. El comedor está tapizado en rafia negra y blanca y el detalle muy moderno lo aporta la lámpara, de Artemide.

Foto 3:

Un mega espejo redondo, con doble marco de madera patinada dorada (Harturo), combina muy bien con un impecable escritorio de estilo francés, herencia familiar. Los arreglos florales son de @floresenmipergola

Foto 4:

La galería se cerró y se arregló como un súper living. Los muebles de hierro incluyen tapizados en Sunbrella gris con vivos blancos, además de almohadones de distintos estampados. Los floreros, de @floresenmipérgola, dan el toque de color y vida.

Foto 5

“Los muebles de la parrilla los pinté con esmalte sintético color gris Dior, para darles gracia y que se integren al resto de la decoración”, afirma la decoracora sobre el ambiente reservado para los asados, que incluye una práctica barbacoa portátil.